|
||
| Señor Diputado de la República: Deseo expresarle mi inmensa gratitud por su defensa férrea de la Vida y la Familia bajo toda circunstancia; más aún cuando nuestras posturas, ciertas y justas, se ven día a día atacadas por los movimientos abortistas y el Gobierno en pleno. Sé con certeza que su noble motivación -fundada en el respeto a nuestra Constitución y sus leyes, y a la dignidad humana, inviolable desde la concepción hasta la muerte natural- será recompensada y obtendrá un triunfo también en lo futuro, mientras todos nos mantengamos firmes en lo que sabemos sagrado y justo. Le aseguro que no se encuentra solo, que tiene más apoyo humano y sobrenatural del que, en momentos difíciles como éste, tal vez pueda imaginar. Que no quepan dudas: ésta es una lucha en la que no podemos flaquear, en la que no podemos abandonar. Esperanzado en que siga adelante por todos nosotros, se despide atentamente, |
||