Archivo de Noviembre 2006

En entrevista a El Mercurio, el Dip. Patricio Walker muy acertadamente responde: Varios médicos me han dicho que todas las mujeres que se practican aborto quedan con un trauma de por vida y las que dan a luz ¡jamás! se arrepienten del hijo que tuvieron. Hablan del derecho reproductivo de la madre. Y yo digo ¡no!, la madre no es dueña del hijo. Me la jugaré para defender el derecho de esa criatura inocente. No porque haya muchos abortos hay que legalizarlos.

También la portavoz de la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA), Esperanza Puente, explicó en declaraciones a un programa radiofónico en España que siempre existe el síndrome post aborto aunque se niega para justificar que las mujeres no sufren. El aborto, denunció, cambia la vida de una mujer por completo: “la conciencia te oculta sufrimientos, el subconsciente guarda cosas para que no sufras, pero la realidad es que el tiempo nos pasa factura. El síndrome es latente en la mujer”.

Esperanza Puente reveló que la realidad de las causas para abortar se alejan mucho de los supuestos legalmente establecidos para realizar esta práctica: según reveló, un reciente estudio muestra como el 87% de las encuestadas declaran haber abortado por el abandono de su pareja. La denuncia internacional del caso del peruano ”doctor Carlos Morín“ aceptando practicar un aborto encubriendo los motivos reales apelando a un “riesgo para la salud de la madre” concuerdan con estas declaraciones.

 

Con tu ayuda ESTAMOS MOVIENDO CHILE!

Tenemos más de 5.000 felicitaciones que entregar al Centro de Innovación Pública y a los 62 Diputados que firmaron el Frente Parlamentario por la Vida.

Medios de comunicación Internacional han usado nuestro portal y apoyado nuestra iniciativa.

Hemos enviado más de 1.000 correos a las bancadas del PS y PPD rechazando la propuesta de legislar sobre el aborto. Estamos seguros de que sí nos han tomado en cuenta.

Hoy te pedimos felicitar a los parlamentarios del Frente Parlamentario por la Vida que han impedido la despenalización del aborto y han sido ejemplo para la comunidad internacional. Para hacerlo haz click aquí.

Se suponen parte de la Concertación que ha defendido los Derechos Humanos, pero al silenciar el derecho a la vida pierden eficacia al denunciar otras violaciones de derechos humanos pues si se conculca el derecho a la vida, si se nos priva de nacer, no podemos ejercitar ningún derecho. ¿Qué hay más básico que el derecho a la vida? ¿Cuántos de nosotros nos hemos arrepentido de que se nos haya privado de tal derecho? ¿Qué “humanidad” se esconde detrás del aborto?.

Hace pocos días el Parlamento nicaragüense eliminó de la legislación la figura del llamado “aborto terapéutico” –cuando se deriva un mal para la salud de la madre-, que databa desde 1893. Human Rights Watch (HRW), la pretendida organización de derechos humanos que ha criticado esta medida en Nicaragua, olvida la que debería ser la más elemental de sus defensas, que es el derecho de quien no puede protegerse por sí mismo: la vida de los no nacidos. Pero lo cierto es que el Parlamento nicaragüense ha escuchado a la sociedad.

En cambio, parece incomprensible que en Chile este Diputado y sus secuaces no sean dignos representantes del pueblo chileno y estén para hacer lo contrario a lo que demanda la sociedad. ¿No les ha quedado claro de que somos un pueblo claramente posicionado en favor de la vida?.

En atención a los acontecimientos de corrupción que han salido a la luz pública por el caso de Chiledeportes:

Rechazamos enérgicamente la corrupción ya que impide la consecución del bien común porque se le opone con criterios individualistas y egoístas; contradice la solidaridad porque produce injusticia y pobreza; y va también contra los más necesitados porque impide que los recursos destinados a ellos lleguen correctamente.

Si la corrupción es un grave daño desde el punto de vista material, sus efectos son todavía más negativos sobre la vida social. No se trata sólo de un proceso que debilita el sistema económico: la corrupción impide la promoción de la persona y hace que las sociedades sean menos justas y menos abiertas.

La corrupción política “compromete el correcto funcionamiento del Estado, influyendo negativamente en la relación entre gobernantes y gobernados; introduce una creciente desconfianza respecto a las instituciones públicas, causando un progresivo menosprecio de los ciudadanos por la política y sus representantes, con el consiguiente debilitamiento de las instituciones”. La corrupción distorsiona el papel de las instituciones representativas y las usa para peticiones clientelistas, de este modo, las opciones políticas favorecen los objetivos de unos cuantos que poseen los medios para influenciarlas e impiden la realización del bien común de todos los ciudadanos.

Si la familia no es capaz de cumplir con su tarea educativa, si leyes contrarias al auténtico bien del hombre —como aquellas contra la vida— deseducan a los ciudadanos, si la justicia procede con lentitud, si la moralidad se debilita por la trasgresión tolerada o si se degradan las condiciones de vida, se abona el terreno para que el fenómeno de la corrupción eche sus raíces. Se colocan aquí, con su enorme importancia, la educación, la formación moral de los ciudadanos y la tarea de instituciones, movimientos o asociaciones que puedan desarrollar una función cada vez más relevante en la prevención de la corrupción, ya que debemos cultivar y promover los recursos morales que ayuden a construir una “ecología humana” en la que la corrupción no encuentre un hábitat favorable.

La lucha contra la corrupción es un valor, pero también una necesidad; la corrupción es un mal, pero también un costo; el rechazo de la corrupción es un bien, pero también una ventaja; el abandono de prácticas corruptas puede generar desarrollo y bienestar; los comportamientos honestos se deben incentivar y castigar los deshonestos. En la lucha contra la corrupción es muy importante que las responsabilidades de los hechos ilícitos salgan a la luz, que los culpables sean castigados con formas reparadoras de comportamiento socialmente responsable.

Medidas prácticas que exigimos tomar:

  1. Castigar a los corruptos, que a la ciudadanía le quede claro lo que realmente pasó y que la justicia proceda rápidamente.
  2. Que el Estado eduque siempre con el ejemplo.
  3. Incentivar los comportamientos honestos (incluso premiarlos de alguna manera).
  4. Establecer códigos éticos.
  5. Mayor transparencia, en especial aquellas transacciones que involucran dinero.
  6. Establecer concurso para los cargos públicos
  7. Establecer buenos salarios para los puestos públicos.

Ante la nueva campaña de Prevención del Sida que lanzó el gobierno y que tiene como slogan: “Mi vida la cuido toda la vida… siempre condón”, MuéveteChile exige el retiro de esta campaña basada en la política preventiva, y reclama una educación en libertad y responsabilidad personal.

Ahora que está trabajando el Consejo Asesor de Educación, es el momento ideal para hablarse de la enseñanza en valores, es la gran ocasión para cambiar la pedagogía de la irresponsabilidad sexual impulsada desde las Administraciones publicas desde hace años para insistir que todos somos dueños de nuestros actos y también del uso que hacemos de nuestro cuerpo.

Cada año miles de mujeres, -en su mayoría adolescentes-, se ven abocadas al abuso de la píldora del día después, posibles embarazos no previstos y enfermedades de transmisión sexual. Todo esto demuestra que las campañas de uso del preservativo aumentan justamente los efectos que quieren evitar.

MuéveteChile insiste en que la única política preventiva “está en la educación y el respeto a la libertad individual. Una campaña responsable no puede evitar los efectos de las relaciones sexuales –embarazos imprevistos y enfermedades de transmisión sexual-, sino informar sobre ellos. La sexualidad, como cualquier otra dimensión de la persona, debe ser ejercitada con responsabilidad, teniendo en cuenta sus consecuencia, conforme a criterios éticos razonables”.

Si las administraciones públicas y el sistema educativo junto con cierta publicidad sexista siguen incentivando la promiscuidad sexual desde la adolescencia, el número de embarazos imprevistos será imparable, y todo lo que ello acarrea”.

La gran mayoría de los chilenos estamos a favor del matrimonio y de la vida; entendemos que el matrimonio es para toda la vida y que la mujer no tiene, bajo ninguna circunstancia, el derecho de someterse a un aborto.

Así lo da a conocer la encuesta Nacional Bicentenario realizada por la Universidad Católica y Adimark. Para esta encuesta se entrevistó a 2.042 personas de 86 comunas del país. Los resultados, publicados por El Mercurio, demuestran que el 77,4% de los chilenos está de acuerdo con que el matrimonio es para toda la vida.

Una cifra similar, 70%, coincide en que la mujer no tiene derecho, bajo ninguna circunstancia, de someterse a un aborto. El 39% de los encuestados estaría de acuerdo con el aborto en casos de violación y solo el 9,1% cuando la crianza del bebé represente un problema económico.

El 42,7% cree que sus hijos no deben convivir antes de casarse y el 53,7% apoya que las parejas que conviven se casen cuando tienen hijos. El 84,2% de los consultados está de acuerdo con que las personas permanezcan en contacto con su familia más cercana aun cuando no tengan mucho en común, y el 70% asegura pasarlo mejor con la familia que con los amigos.