Archivo de Marzo 2007

La idea de que “todo ser humano es un fin en sí mismo, y que no puede ser utilizado como medio para alcanzar otro fin”, obedece a una consecuencia directa del reconocimiento de su dignidad humana, concepto que incrustado en el centro de los valores constitucionales chilenos, nos proporciona la base ético-jurídica para la solución de problemas tan diversos como el de la “Píldora del día Después”, el Aborto, la Pena de Muerte, la Clonación, la investigación con embriones humanos y otros, todas cuestiones sobre las cuales el Estado tiene algún nivel importante de injerencia.

Adicionalmente, la idea de que los DDHH tienen “por base el reconocimiento de la dignidad inherente a todos los miembros de la familia humana” (preámbulo Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos), nos es común tanto a moros como a cristianos, aportándonos, por lo tanto, una idea neutral (ideológica y religiosamente hablando) sobre la cual poder solucionar estos conflictos en una sociedad pluralista y diversa, pero que pone al “ser humano” en el centro de la construcción social y de la solución de sus conflictos.

Lo anterior implica irremediablemente el reconocimiento de que esta cualidad es propia de todos los individuos de la especie humana, sin exclusión, no existiendo seres humanos sin dignidad (o con menos dignidad) y, por lo tanto, sin derechos humanos. En efecto, esta idea es recogida no sólo por nuestra Constitución Política (artículo 1), sino que además por el Pacto de San José de Costa Rica cuando reconoce que “… persona es todo ser humano”( artículo 1.2.), y por tanto, es titular de derechos humanos, en general, y sin casos de exclusión, “a partir del momento de la concepción” (artículo 4.1).

Así entendido su origen, el derecho a la vida del “nacido” y del “no nacido”, no requiere para su reconocimiento de la aceptación de un tercero, ni puede ser entregado a la disposición libre y ajena de terceros, ni siquiera cuando el tercero es la madre, lo que eliminaría automáticamente la idea del “derecho a no tolerar un embarazo no deseado”, como asimismo eliminaría el argumento de distinguir entre implantado y no implantado, o de nacido y no nacido, y otras diferencias, tanto para efectos del reconocimiento de su titularidad, como para efectos de su protección constitucional, civil, penal o administrativa.

Asímismo, si entendemos que ni el “naciturus” (Ej: Clonación) ni el “nacido” (Ej. Pena de Muerte), por ser un fin es si mismos, pueden ser utilizados como medios para alcanzar otros fines, por muy justificados que parezcan, tendremos que afirmar consecuencialmente que, ni los planes de salud pública, ni investigaciones científicas, ni soluciones a la criminalidad, pueden ser argumentos válidos para prescindir de la dignidad del ser humano.

Gonzalo García Palominos

 El comediante Roberto Gómez Bolaños, Chespirito, apareció en un mensaje contra la despenalización del aborto.

 “Hola, soy su amigo Chespirito, cuando estaba yo en el vientre de mi madre ella sufrió un accidente que la puso al borde de la muerte, el médico le dijo: ‘tendrás que abortar’, y ella respondió: ‘¿abortar yo?, ¡jamás!’, es decir, defendió la vida, ¡mi vida!, y gracias a ello estoy aquí”, expresó el comediante mexicano.

El spot  termina diciendo “Abortemos la ley, no a la vida” y remite la página web www.denmechance.org , donde hay videos y testimonios de mujeres contra el aborto.

Los chilenos tenemos la obligación de respetar y defender la vida del que está por nacer, amenazada en nuestros tiempos por políticas públicas que contienen procedimientos y mecanismos de acción abortivos para el control de la natalidad, entre ellos se encuentra la llamada Píldora del Día Después.

Manipular, cerrarle el paso, evitar que se implante el embrión humano o interrumpir la vida de un niño antes de que nazca es, como se ha dicho, borrarlo de la eternidad.

Es por esto que apoyamos los actos del Día del Niño por Nacer a realizarse en todo el mundo el 25 de marzo e invitamos a todos los cristianos a tomar conciencia de su responsabilidad de defender la vida en todas sus edades, asumiendo el compromiso de denunciar y luchar contra cualesquiera de los peligros que se ciernen sobre la existencia de sus seres mas frágiles: los embriones humanos, que son nuestros niños por nacer.

MueveteChile.org