Archive for Abril, 2007

Reflexión sobre la situación de las cuentas fiscales de Chile

Miércoles, Abril 11th, 2007

Si bien la economía chilena ha experimentado grandes avances en crecimiento y estabilidad durante las últimas 2 décadas, el porcentaje de la población que se encuentra en condición de pobreza o indigencia, supera el 20% según la última encuesta CASEN.

Para avanzar en este trascendental tema, es necesario fundamentalmente contar con una economía sana y vigorosa, y un gobierno responsable, que promueva el desarrollo continuo de políticas e instituciones que complementen el actuar de los privados, y permita dar respuestas adecuadas a las múltiples problemáticas sociales existentes.

Una alta tasa de crecimiento, entre otras cosas, mejora las condiciones laborales, generando oportunidades de empleo para quienes no lo tienen, e induciendo alzas de salarios para aquellos que cuentan con uno. Por ello, ha de ser un objetivo primordial para cualquier gobierno, ocuparse decididamente que la economía crezca de manera vigorosa y estable.

Las políticas y regulaciones adecuadas serán aquellas que sin entrabar el crecimiento, hagan que nuestra sociedad sea cada vez más justa y cohesionada, un ejemplo manifiesto de estas medidas es la promoción de una educación de calidad para todos, en que los estudios realizados, junto al futuro familiar y laboral de cada chileno, dependan de las habilidades y sueños de cada uno, y no del lugar en que se nació.

En este contexto, iniciativas como el recientemente anunciado programa “Chile Invierte”, van en la dirección correcta, de impulsar y promover el crecimiento de nuestra economía, sin embargo todavía estamos lejos, considerando los múltiples desafíos pendientes que aún enfrentamos como sociedad.

Discusión especial merece la actual regla fiscal, que determina el presupuesto anual del gobierno, que ha llevado a que los activos financieros del sector público bordeen los US$ 10.000 millones, los cuales están invertidos principalmente en el extranjero. Estos fondos le servirán a Chile para enfrentar futuros periodos de “vacas flacas”, situación que es muy positiva debido a la estabilidad que le garantiza al gasto público. Sin embargo, dadas las significativas carencias existentes en educación y salud, es discutible de si podemos o no darnos el lujo de ser uno de los países más previsores del mundo.

Los fondos públicos en el extranjero están invertidos a una tasa cercana a la LIBOR, actualmente del orden de 5,2% anual, rentabilidad que se ha de comparar con aquella de carácter social que se obtendría de invertir dichos fondos en proyectos sociales como el mejoramiento de la salud, la educación, programas de superación de la pobreza y reducciones de impuestos que incentiven la inversión y eleven el crecimiento potencial de nuestra economía.

Un argumento frecuentemente utilizado para fundamentar que el gasto público no debe aumentar, es que es menos eficiente que el sector privado, lo que en el caso chileno se sustenta con que en los últimos años han aumentado de manera significativa los montos invertidos en educación y salud pública, sin obtener mejoras sustanciales según los métodos de evaluación correspondientes. Lo anterior no se puede dejar pasar indiferentemente y claramente es un tema a revisar para mejorar problemas sociales de fondo de nuestros País.

Los recursos que tiene el gobierno actual a su disposición son una oportunidad única en la historia de Chile. Hacer una modernización significativa del Estado requiere de un liderazgo político muy grande. Es de esperar que a nuestras autoridades “les de el ancho”.

La estabilidad macroeconómica de nuestra economía es uno de los principales activos que tenemos, por ello hay que cuidarlo de sobremanera, pero esto no ha de atarnos de manos para superar problemas de fondo que enfrentamos. Por ello pedimos al gobierno que intensifique sus esfuerzos en hacer de nuestro Estado uno cada vez más eficiente y competente, de manera que aumentos en el gasto social público tengan rentabilidades sociales importantes y estén a la altura de los desafíos que tenemos como país.

A 20 años de la visita de Juan Pablo II

Miércoles, Abril 4th, 2007

A los pocos años de haber visitado Chile, después de haber proclamado con fuerza la necesidad de un cambio sin violencia ni odio, Juan Pablo II debió sentirse orgulloso de esa generación que logró el cambio de forma pacífica al igual que en su tierra natal.

Sin embargo, corrientes que socavan los fundamentos mismos de nuestra sociedad, implicando a la familia y propagando la permisividad moral: el divorcio, el amor libre, la corrupción, la anticoncepción, los atentados contra la vida en su fase inicial y final, así como su manipulación, debieron haberle causado gran dolor.

Estás corrientes que hoy disponen del poder y de grandes recursos económicos en Chile, nos hacen preguntarnos si estamos frente a otra forma de totalitarismo, falazmente encubierto bajo las apariencias de la democracia, a lo que Juan Pablo II nos pediría a los jóvenes de hoy, al igual que hace 20 años, combatir con la fuerza de la Verdad y sin violencia, y no con la desobediencia civil o los desmanes callejeros.

Salvador Salazar D., Presidente MueveteChile.org