La procreación artificial hace referencia a las técnicas en las que se manipula la vida en cualquiera de sus etapas desde el momento de la concepción, tanto intra como extra corpórea. Una de estas, es la Fertilización In Vitro (FIV), que actualmente se realiza en Chile.
Esta fertilización artificial la ocupan parejas estériles, heterosexuales u homosexuales para concebir un hijo, también es ocupado por parejas que quieren asegurarse de que su futuro hijo nazca “sano”.
La FIV se lleva a cabo mediante la maduración artificial de muchos óvulos en el ovario de la mujer, por medio de hormonas, los que al terminar el tiempo de maduración son extraídos del ovario y depositados en una incubadora junto con los espermios del padre, donde se produce la fertilización de los óvulos, llevándose a cabo la concepción de varias vidas, personas, en un medio artificial exento del afecto de los padres y de la manifestación de amor natural entre un hombre y una mujer, como lo ha ordenado la naturaleza.
Al tener varios seres humanos en su etapa embrionaria inicial, se eligen aprox. 3, mediante un diagnóstico genético preimplantatorio, seleccionando los más “perfectos” y “sanos” para implantarlos en el útero de la mujer donde se llevará a cabo la gestación. Los gametos involucrados no necesariamente deben ser de los futuros padres de estas nuevas vidas.
¿Qué pasa con los embriones humanos que no clasificaron para obtener el honorable puesto de poder seguir con su desarrollo vital? …morirán, o incluso serán utilizados para experimentar. Así, la vida es reducida a un objeto, ¿consumismo de vidas humanas?, lo puedes hacer a tu gusto y talla, sino te agrada lo devuelves o cambias. Si te regalaran un Ferrari sin ruedas… ¿lo destruyes por que no te sirve o buscas como repararlo? ¿acaso la vida humana vale menos?
“Una fecundación obtenida fuera del cuerpo de los esposos queda privada de los valores y de los significados que se expresan, mediante el lenguaje del cuerpo, en la unión de las personas humanas.
Alejandra Molina y María Teresa Abarca, Muevetechile.org
Ver más aquí: http://es.catholic.net/sexualidadybioetica/347/
Grandes avances en la investigación biomédica permiten al hombre tener diversos medios terapéuticos para intervenir en los mecanismos de la procreación. Sin embargo, Dios ha confiado al hombre el don de la vida y le exige tomar conciencia de su inestimable valor y lo tome con responsabilidad.
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