Archive for the ‘Familia’ Category

Ponte Implanon y haz lo que quieras!

Martes, Enero 3rd, 2012

ImplanonHace pocos días se generó una polémica en nuestro país respecto a la licitud e idoneidad de un método anticonceptivo llamado Implanon. Este método, en pocas palabras,  implica la inyección de una sustancia a las niñas en edad fértil, con la cual, sin más, se impediría la concepción por un plazo de entre 3 a 5 años. La polémica empieza por la edad que el gobierno sugiere como idónea para aplicar este método (llega a utilizarse en niñas de 11 años), continua por el derecho que tienen los padres de educar a sus hijos en estos temas (dado que su consentimiento no es necesario para su aplicación) y termina en algo que, a juicio personal, es mucho más alarmante: la idea que todos tenemos, al parecer sin objeciones, de lo que es la educación sexual.

Llama la atención el ver como en estos días el tema de la educación sexual pasa inadvertida y peligrosamente por una distorsión absoluta. Hoy parece que todos entendemos que la educación sexual es un concepto tan acotado y carente de contenido, que se lo reduce a algo así como “tips para tener sexo seguro”.

Ahora nadie parece detenerse en una pregunta fundamental: “¿Qué es el sexo?” (pues difícilmente puede educarse a alguien respecto de algo indeterminado) y la respuesta, que parece sencilla, no lo es en absoluto.

La primera aproximación que podemos darle, y por supuesto la más primitiva, es la del acto sexual, o, más primitivo aún, la penetración (en cualquiera de sus formas). Así de sencillo.

Partiendo de semejante base es fácil llegar rápidamente a la conclusión de que se trata nada más que de un deporte. Una especie de gimnasia que hay que saber practicar y para la cual son necesarios varios “tips” (todo deporte tiene riesgos de lesión, y para todos se requiere una especie de talento). Lo anterior suena burdo y simplista, pero para algunos la sexualidad no tiene mayor valor que el descrito. Si usted lector cree que esto no tiene sentido, sepa desde ya que esa es la visión amplia, tolerante y pluralista con que se definen las políticas de educación sexual en nuestro país.

El punto es que la versión anterior no es unánime, algunos creemos que la así llamada “educación sexual” debiese llamarse “educación en la afectividad”. Pero la sociedad libre que hemos construido, y que dice llamarse democrática, no considera a ninguno de nosotros. Se nos dice que una educación semejante es impracticable porque “los chicos igual lo van a hacer” o porque “tenemos que centrarnos en combatir el problema del embarazo adolescente y el del SIDA, que son problemas presentes y crecientes”. Ante lo cual respondo: claro, si miramos al SIDA y al embarazo adolescente como problemas autogenerados (y no como la consecuencia de un ejercicio desordenado de la sexualidad), entonces nunca solucionaremos estos problemas. Si continuamos anclados a la premisa de que somos todos tan primitivos como el mono, y que solo se nos puede educar para perfeccionar técnicas “paliativas de los efectos del sexo”, entonces solo nos queda esperar que los problemas se agraven.

Una sociedad de personas libres es una sociedad de personas que, sabiendo lo que hacen, optan por hacer una cosa u otra. Pero si ni se les da las herramientas suficientes para tomar sus decisiones y, totalitariamente se les impone una opción (como ocurre en el caso de Implanon), difícilmente podemos hablar de libertad o de democracia.

Felipe Ross C.

Porque no da lo mismo

Miércoles, Agosto 10th, 2011

En esta entrada, aportamos documentos, videos y una carta del Presidente de HazteOir respecto de los temas que se están debatiendo en este momento sobre las uniones de hecho o el “matrimonio” homosexual, porque no da lo mismo o no es “neutro” lo que se está proponiendo legislar en nuestro país.

1. El documentoDebate sobre familias homosexuales y heterosexuales” recoge evidencia científica respecto de los efectos negativos de la adopción de niños por parte de parejas homosexuales.

2. Videos sobre 3 mitos respecto de la homosexualidad:

3. Carta de Ignacio Arsuaga, Presidente de HazteOir.org a El Mercurio.

Sr. Director

He leído con interés la carta que publicó El Mercurio el 3 de julio de 2011, titulada “Reconocimiento y matrimonio”, cuya firma encabezaba el filósofo Philip Pettit. En la misiva, se realizan algunas consideraciones un tanto temerarias y generalizadoras, sobre las que no aporta dato alguno.

Por ejemplo, se asegura que ninguno de los españoles que hayan asistido a una ceremonia de unión civil entre dos personas del mismo sexo “pueden negar que ese matrimonio fue motivo de alegría y que participaron plenamente de esa alegría”. Para afirmar eso, hay que tener un dato, una estadística, algo. Pero el Sr. Pettit impone sus opiniones subjetivas como verdades científicas.

Sin embargo podemos aportar algunas valoraciones basadas en datos estadísticos, informes y estudios de la máxima solvencia relativos a la idoneidad o no de la equiparación de la unión civil de parejas homosexuales al matrimonio, que es, por definición, heterosexual. Por ejemplo:

  • Científicos de todo el mundo desaconsejan la adopción por parte de parejas homosexuales, como se sostiene en el trabajo: No es igual. Informe sobre el desarrollo infantil en parejas del mismo sexo.
  • Otro  estudio científico revela que en Suecia las parejas de varones homosexuales se divorcian un 50% más que los matrimonios formados por una mujer y un hombre (que de por sí es muy alta, un 53%); y las parejas de mujeres homosexuales superan esa media en un 167%. La presencia de niños en el hogar no altera estas tasas de divorcio homosexual.
  • La mayoría de los homosexuales con pareja estable no considera importante la monogamia, es decir, la fidelidad, con lo que la inestabilidad es una característica de estas uniones, mientras Pettit  alaba la “valentía de aspirar a ser constantes”, según un estudio de Blumstein & Schwartz de 1998.
  • Una pareja del mismo sexo no es el ambiente adecuado para la educación y formación de un niño, según el estudio del Family Research Council realizado en EEUU.

Más allá de estas consideraciones, Pettit y sus seguidores hablan de “matrimonio igualitario”. Pero igualitarismo e igualdad no son lo mismo y el filósofo juega a confundir ambos términos.  Una cosa es la igualdad ante la ley, y otra la equiparación de realidades diferentes.

De hecho, cuando se tramitaba la ley del mal llamado “matrimonio homosexual”, se propuso que hubiera una ley de uniones civiles, que otorgara ciertos derechos y diera forma jurídica a situaciones que se daban de hecho. Pero no se quiso, porque el objetivo de equiparar matrimonio y uniones homosexuales está muy lejos de proteger derechos o amparar situaciones. Su objetivo fundamental es romper por la base a la familia, distorsionar la institución básica de las sociedades libres, acabar con un modelo natural de organización social y subvertirlo.

En Chile también se están utilizando las estratagemas para impulsar esta legislación que se desarrollaron en España.

Por ejemplo, el Gobierno infló, sin base estadística alguna, la población homosexual española, situándola en el entorno del 10%, cuando los estudios más rigurosos no otorgan más de un 3% de población homosexual en España.

También anunciaron que habría una avalancha de casamientos entre personas homosexuales, justificando una demanda inexistente. Y no fue cierto.  Apenas unas 3.000 bodas de media en los primeros cinco años de aplicación de la ley, esto es, un 1,71% del total de matrimonios celebrados.

Vamos, que ni eran tanto, ni tenían tantas ganas de casarse. En las uniones homosexuales, las rupturas se elevan hasta el 10%.  Entre los matrimonios, la tasa de fracaso se reduce apenas al 1,3%, siendo este ya un dato muy grave.

Para concluir, decía Petitt en su misiva, que “lo malvado de repudiar el derecho al matrimonio igualitario consiste en esa negación de un derecho al reconocimiento y comunión mutuos”.

Pero afirmar eso es manipular. Porque no existe tal derecho al matrimonio igualitario. No se pueden tratar de igual manera realidades diferentes. Sería tan falaz como decir que tenemos derecho a un salario igualitario, con independencia del sector en el que trabajemos, nuestra capacitación técnica o nuestras habilidades.

Otra cosa es que el homosexual no pueda ser perseguido por ese simple motivo o que el homosexual es igual de digno que el heterosexual, ambos seres humanos, ciudadanos. En eso, siempre estaremos de acuerdo.

Dile adiós a la democracia

Sábado, Junio 11th, 2011

 

adiós a la democracia

         A veces da la impresión que los políticos, impulsados por las encuestas o dudosos de defender las convicciones que dicen tener, se pusieran una soga al cuello con las leyes que crean. Es esto, precisamente, lo que a nuestro juicio está ocurriendo hoy, con el proyecto de ley de no discriminación, que se encuentra listo para ser votado en el Senado, luego de haber sido aprobado por la Comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento de dicha Cámara.

         En efecto, tal como se ha señalado en otro sitio, el referido proyecto viene a establecer algo así como un Recurso de Protección paralelo, que resulta tremendamente impreciso en cuanto a qué bien jurídico se protege, y el fundamento legal que puede invocarse para ello. Esto, porque como se sabe, y en virtud de su artículo 3º, cualquier persona o grupo de personas que se sienta discriminado arbitrariamente por la razón que sea (raza, credo, género, etnia, etc.), sea por acciones u omisiones puede, por sí u otro a su nombre (y como la ley no exige representación, cabría incluso actuar como agente oficioso) interponer este recurso ante la Corte de Apelaciones, ya sea del lugar donde ocurrieron los hechos, como de su propio domicilio. Esto es, la facilidad para recurrir al tribunal competente se amplía al extremo.

         Además, posee tres meses para interponer el recurso, éste goza de preferencia en la tabla, y a juzgar por el espíritu de la ley, se percibe la intención de hacerlo lo más sencillo y rápido posible, con lo que seguramente se acogería casi cualquier medio de prueba, así como es de sospechar que el juez tendría la mayor libertad para fallar en conciencia de acuerdo a los criterios de la sana crítica.

         Por otro lado, y no siendo suficiente con las causales tremendamente vagas y heterogéneas que se establecen en el artículo 3º, para colmo, se puede invocar como fundamento jurídico para alegar la referida discriminación, tanto por acciones u omisiones, según se ha dicho, cualquier norma del ordenamiento jurídico, incluidos los tratados internacionales suscritos por Chile y que se encuentren vigentes. Con lo cual, la gama de normas jurídicas que pueden ser (y de hecho serán) interpretadas con extrema subjetividad (y por qué no decirlo: también con mucha susceptibilidad) resulta tremendamente amplia.

En suma, se introduce un peligroso e incontrolable factor de conflicto social. En efecto, así las cosas, cualquiera (u otro a su nombre), por la razón que estime pertinente, sea por acción u omisión, podría interponer, y con muchas facilidades, una acción de protección por sentirse discriminando, gozando de amplia libertad para probar la supuesta agresión. Con lo cual, habrá que pensarlo cien veces antes de hacer cualquier declaración, comentario, sugerencia, opinión y omisión (situación esta última que resulta casi ilimitada), con lo cual el número de demandas y reyertas podrían no tener límites.

         Además, y como si lo anterior no fuera suficiente, se presenta el problema de la extrema vaguedad del precedente jurídico que puede ser invocado para justificar la supuesta discriminación: cualquier privación, perturbación o amenaza del legítimo ejercicio de los derechos establecidos en el ordenamiento jurídico, incluidos los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes. En suma, casi cualquier cosa, a diferencia del Recurso de Protección, que establece taxativamente las causales que permiten interponerlo.

         No contentos con lo anterior, se establecen penas draconianas: no sólo una indemnización, sea por daño moral o patrimonial, que debe ser determinada breve y sumariamente, sino también una multa a beneficio fiscal que asciende más o menos a los dos millones de pesos, ampliable al doble en algunos casos por reincidencia, e incluso, en otros eventos, con presidio menor en su grado mínimo. Además, si son varios lo que se sienten ‘discriminados’ con alguna acción u omisión, serían también varios los que podrían exigir la indemnización señalada.

         Todo lo dicho puede muy bien compararse con la apertura de una Caja de Pandora: se crea una situación de suma inestabilidad, en que cualquiera puede convertirse en inquisidor de otro, con lo cual la posibilidad de manifestar la simple opinión para cualquier cosa se torna en un peligro latente para quien la manifieste.

         No será muy difícil, así las cosas, que surjan algo así como ‘censores’ de lo políticamente correcto, prestos a demandar a cualquiera que se oponga a sus intereses, por discutibles o minoritarios que sean. Se produce de esta manera una verdadera política del terror, en que los más fuertes terminan amedrentando a los más débiles, terminando con el clima de sana tolerancia que resulta imprescindible para una auténtica democracia.

         Pero además, y tal como se decía en un principio, pareciera que los políticos que han estado metidos en este proyecto, no se dan cuanta que esta ley terminará afectándolos también a ellos mismos, porque así las cosas, el propio debate parlamentario se tornará imposible. Si bien ellos gozan de inmunidad por sus dichos en sala o en las comisiones, lo cual se encuentra garantizado por la Constitución, resulta tremendamente peligroso para ellos mismos lo que señalen fuera del Congreso. Si cualquiera puede ser condenado por cualquier cosa, manifestar una simple opinión sobre lo que sea (por ejemplo, en la campaña o en una entrevista) puede ser constitutivo de delito, con lo que los ‘censores’ que surjan podrían llegar a tener el sartén por el mango en lo que se refiere a qué se puede debatir y qué no, con lo cual la política terminaría dependiendo de pequeños grupos organizados y no del querer de la mayoría.

         También debe tenerse en cuenta que si este proceso por discriminación puede fundarse en lo establecido por tratados internacionales, el abanico de posibilidades para el acusador se abre de forma intolerable. A lo anterior debe agregarse que muchas veces estos tratados son ignorados por la opinión pública, y se oponen de manera profunda a las convicciones y valores dominantes en la mayoría de la población; de hecho, no han faltado las situaciones en que se presentan los hechos consumados, con lo cual el documento suscrito no refleja en absoluto el sentir nacional sobre la materias que aborda.

         Lo anterior también significa abrir la puerta de par en par a los tribunales internacionales en estas materias. Así, en caso de no prosperar las acciones legales por una supuesta discriminación, el afectado podría acudir a un tribunal internacional, con lo que a la postre, no sólo perdemos nuestra capacidad de pensar diferente y de expresarlo, sino que incluso los propios parlamentarios pierden, amedrentados, buena parte de su posibilidad de debatir, y quedan sujetos a los caprichos tanto de los grupos censores dominantes a nivel nacional, como al criterio de jueces internacionales. Así las cosas, ¿para qué seguir con las instituciones democráticas, si la soberanía se ha perdido totalmente?

         En fin, existen varios aspectos más de este proyecto que resultan tremendamente criticables. Es por eso que debemos entrar en razón y evitar que vea la luz, para no generar un régimen del terror que equivale, según hemos dicho, a terminar con nuestra soberanía y democracia.

Max Silva Abbott

Carta para el Ministro Luciano Cruz-Coke

Miércoles, Junio 1st, 2011

Los derechos humanos de los homosexuales son indiscutibles, irrenunciables, universales, como todo derecho humano, por el simple hecho de ser personas.

Así como tienen derechos las mujeres, los niños, las personas con discapacidad, los ancianos, los indígenas, los migrantes, también los tienen los homosexuales, no por su condición específica de homosexualidad, sino por su condición humana.

Sin embargo, los derechos humanos no pueden ser inventados, todos los derechos existen desde que el ser humano apareció sobre la tierra. No existe un tal “derecho al matrimonio homosexual”.

La familia está basada en la unión estable de un hombre y mujer, fundada en el amor, con un compromiso de permanencia y uno de sus fines es procrear y educar a los hijos.

En una pareja homosexual faltará el padre o la madre, y evidentemente los hijos. Los niños no son mascotas que se puedan adquirir en una petshop, o que se mandan a hacer a la Clínica o que se experimenta con ellos. Los niños y las niñas tienen derecho, ellos sí, “a crecer al amparo y bajo la responsabilidad de sus padres y, en todo caso, a un ambiente de afecto y de seguridad moral y material” (Principio 6, de la Convención sobre los Derechos del Niño).

Me gustaría preguntarle al Ministro Luciano Cruz-Coke, quien defiende el matrimonio homosexual, si ese derecho se lo respetará a todos los niños, como a él se lo respetaron sus padres.

Salvador Salazar. Presidente, Muevetechile.org

Stop Isapre, protección frente al abuso

Jueves, Abril 7th, 2011

Stop Isapre, protección frente al abusoAquí les dejamos una buena iniciativa frente al aumento ilegal que hacen las Isapres de los planes de salud. Si no haces algo, aceptas el aumento del plan y pierdes tu plata, si haces algo, Stop Isapre asegura que tienes altísimas posibilidades de ganar y no tiene costo.

1.- ¿Por qué es Ilegal el aumento en los planes base de salud?
La Excma. Corte Suprema, ha fallado que las Isapres no pueden subir de manera unilateral los precios base de los planes de salud, ya que ello atenta contra los derechos que el afiliado adquiere cuando firma el contrato, los cuales solo pueden modificarse por acuerdo mutuo, excepto casos muy calificados.

2.- ¿En qué se basan las Isapres para aumentar el plan base?
En una interpretación del artículo 38 de la Ley 18.933 (Ley de Isapres), dónde, si bien se les permite realizar esta modificación, ésta debe practicarse con parámetros objetivos, es decir, fundamentando adecuada y cabalmente el aumento de los costos por los servicios que entregan.

3.- ¿De qué forma actúan las Isapres para realizar estas alzas?
Mediante el envío de una carta certificada al domicilio registrador, donde se indica el porcentaje de alza respecto del plan base vigente , y el monto final a pagar, de aceptarse tácitamente. Si usted NO reclama, se entiende que acepta el alza.

4.- ¿Qué opciones entregan a los afiliados?
a) Aceptar el alza, para lo cual el afiliado nada debe hacer; b) cambiarse a un plan a menor costo, pero con menos prestaciones; c) desafiliarse de la Isapre; o, d) cotizar en FONASA.

5.- ¿Si acepto el alza, la Isapre mantiene el mismo plan, con iguales prestaciones?
Sí.

6.- ¿Qué puedo hacer si no estoy en condiciones de pagar el alza que intenta aplicar la Isapre o lo encuentro injusto?
Puede dirigirse a los abogados de Stop Isapre para estudiar la posibilidad de presentar un recurso de protección.

7.- ¿Qué es un recurso de protección?
En término simples, es una acción constitucional de emergencia, destinada a detener hechos ilegales y arbitrarios que amenacen o perturben el legítimo ejercicio de los derechos que consagra la Constitución Política.

8.- ¿Qué derechos se vulneran cuando la Isapre decide unilateralmente aumentar el precio base de mi plan de salud?
Se afectan el derecho constitucional a elegir el sistema de salud (artículo 19 Nº 9) y el derecho de propiedad que se tiene sobre el plan base (artículo 19 Nº 24).

9.- ¿Cómo sé si puedo presentar un recurso de protección?
Debe tener el original de su carta de adecuación, el sobre en que ésta llegó con el timbre de la empresa de correos y contactarnos en un plazo menor a 30 días corridos desde que le llegó la comunicación del alza.

10.- ¿Qué sucede si estoy dentro de plazo pero no tengo el sobre en que me llegó la carta?
Deberá contactarse a la brevedad con nuestros abogados para buscar una solución alternativa, la cual existe.

11.- ¿Y si estoy definitivamente fuera de plazo?
No se puede presentar POR AHORA el recurso. De todas maneras, contáctese con nosotros e incluiremos su nombre en nuestra base de datos y estudiaremos su caso.

12.- ¿Qué puedo conseguir con el recurso?
Puede dejar sin efecto el alza del plan base de salud hasta el próximo año, lo cual representa un ahorro de muchos millones de pesos a lo largo de su vida.

13.- ¿Cuánto demora en tramitarse?
Un tiempo que puede variar entre dos y cuatro meses.

14.- ¿Qué ocurre en el tiempo intermedio?
Se solicita a la I. Corte una orden de no innovar, lo cual permite detener el alza mientras el recurso se está tramitando. Esto se pide junto a la presentación misma del recurso.

15.- ¿Cuáles son las posibilidades de éxito?
Altísimas. Llevamos una cantidad importante de recursos tramitados, todos acogidos favorablemente para los intereses de nuestros clientes.

16.- ¿Cuál es el costo?
Cero. NO TIENE COSTO PARA EL AFILIADO. Los honorarios de los abogados son pagados finalmente por las Isapres si resultan vencidas en el juicio.

17.- ¿Debo firmar algún documento?
Una carta de honorarios, en donde se estipula que el procedimiento no tendrá costo para el cliente, y un mandato judicial, a fin de representarlo ante los Tribunales de Justicia.

18.- ¿Pueden las Isapres, si decido iniciar esta acción judicial, sancionarme de alguna forma?
Bajo ningún punto de vista. El afiliado firma un contrato, con el cual se generan derechos y obligaciones para ambas partes.

El proyecto presentado por Sebastián Piñera para extender el posnatal a 6 meses

Miércoles, Marzo 2nd, 2011

proyecto posnatal 6 meses

Lo bueno:
•    Las madres podrán estar más tiempo con sus guaguas, el vínculo que se forja en esta etapa gracias a la lactancia y el apego tiene efectos muy positivos.
•    Considera también a los padres, promueve involucramiento de los padres en la crianza de los hijos.
•    Claridad para las empresas respecto del regreso de las madres con posnatal, 6 meses.
•    Elimina “licencias truchas” para extender el posnatal, el promedio actual es de 5 meses y medio.
•    No genera costo adicional para las empresas.
•    Considera a hijos adoptados, beneficia a las familias que generosamente adoptan hijos.

 

Lo malo:
•    El foco está en la mujer y no en los hijos
•    Los hijos de las mujeres que no se tomen los 6 meses son discriminados por carrera profesional femenina

 

Conclusión:
No es perfecto, pero es un gran avance en protección de la familia

Ante la ideología de género

Jueves, Enero 20th, 2011

Desde hace algún tiempo, el “lobby gay” promueve en el ámbito político los privilegios para las personas «lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex», ya no sólo por erradicar las discriminaciones injustas contra los homosexuales como ciudadanos, sino para que se reconozcan legalmente las uniones entre parejas del mismo sexo por medio de un estatuto que las asimile o equipare plenamente al matrimonio.La ideología de género sostiene la intercambiabilidad de roles entre varón y mujer, insiste en la deconstrucción de la familia y en la liberación sexual.

Esta ideología lucha por la promoción y reconocimiento jurídico de los denominados “derechos sexuales y reproductivos” como derechos humanos, los que consagran, entre otros, al aborto como un derecho de la mujer y a la “autodeterminación sexual” como un derecho de la personalidad, lo que conduciría al reconocimiento jurídico del matrimonio homosexual. «Padre» y «madre» dejan de ser realidades objetivas si la ley así lo decide, «hombre» puede ser «mujer» si así lo determina la voluntad del individuo, y «madre» desaparece, sepultada bajo el progenitor B.

Aquí presentamos una breve respuesta ante los argumentos y las voces que se han manifestado partidarias de la conveniencia de legislar en materia de uniones homosexuales a lo menos para darles protección respecto de sus efectos patrimoniales.

Patrimonio y herencia No hay discriminación ya que la sola convivencia no da derecho a herencia, ni entre amigos, parejas o personas que viven juntas por cualquier razón. Pero todas ellas pueden comprar los bienes en común o formar una sociedad y colocar en ella el patrimonio común, de modo que cuando un comunero o socio muera el otro tendrá la mitad de lo adquirido de esa forma. También a toda persona la ley le reconoce el derecho de testar y si una persona no está casada, no tiene hijos, ni padres, puede dejarle todos sus bienes a quien quiera. Si tiene cónyuge, hijos o padres, puede dejarle el 25% de todos sus bienes.

Seguridad social y previsional Los beneficios previsionales no están previstos para la mera convivencia, es necesario que se trate de cónyuge o al menos de la madre de los hijos del fallecido. Pero nada obsta a que las personas que conviven contraten un seguro privado en beneficio del sobreviviente.

Salud Las parejas homosexuales no tienen acceso a los beneficios del cónyuge porque estos requieren matrimonio. Tampoco lo tienen las parejas heterosexuales u otro tipos de convivencias. Pero en los planes de las Isapres las personas podrían poner como cargas a cualquier otra persona y pagarle las imposiciones.Los consentimientos en materia de salud lo debe dar la misma persona; sólo en caso de imposibilidad se recurre a la familia, y lógicamente la ley prefiere al cónyuge o a los parientes legales, y no a aquel que en ese momento se dice el o la conviviente. En esto nuevamente no se discrimina a los homosexuales, sino que se diferencia el matrimonio de las convivencias no matrimoniales.

Falta de reconocimiento como familia La familia tiene una identidad y un rol social específico, que no pueden cumplir las uniones homosexuales o polígamas, que, aunque no estén prohibidas, no pueden pretender tener el mismo trato de favor que les debe dar el Estado, pues éste se funda en la familia matrimonial y la transmisión de la vida y la cultura que esta hace. Es lógico que el estatuto del matrimonio sea diferente al de otras uniones. En todo caso, la distribución inequitativa de los bienes adquiridos en conjunto puede ser evitada si los convivientes homosexuales son medianamente responsables y adquieren las cosas en comunidad o en sociedad.

Como bien explica la profesora Carmen Domínguez en esta editorial de la revista Humanitas, “no es irrelevante darles a los convivientes derechos de herencia o patrimoniales porque ello necesariamente significa acercarles a los casados y, con ello, eliminar los pocos incentivos que subsisten para contraer matrimonio. De este modo, el matrimonio se constituye únicamente en una alternativa más para la regulación de la vida entre un hombre y una mujer, con todos los efectos para la constitución de la familia que ello supone”.

demandas homosexuales

respuesta a demandas homosexuales sobre patrimonio

La Pobreza de la Exclusión

Viernes, Septiembre 4th, 2009

pobreza-exclusión Si yo aceptara una invitación para asistir a una fiesta de los príncipes de Mónaco y si, por ser un poco más negrito, los otros invitados me miraran feo; si por usar mi mejor terno en lugar del smoking que no puedo tener, no me hablaran y se rieran a mis espaldas, entonces yo me sentiría frustrado. Primero sentiría vergüenza y luego frustración. Mi mejor corbata ya no se vería tan bonita como horas antes, frente al espejo. Probablemente me alejaría de todos y me quedaría tomando y fumando solo en un rincón. Si ya medio borracho armara un escándalo y por escandaloso me pidieran que me fuera, de la frustración pasaría a la rabia. Privado de cordura, tal vez rompería algunas copas y empujaría a algunas personas antes de salir. Los príncipes de Mónaco aprenden una valiosa lección: no hay que invitar nunca más a un negrito. Yo también: no volver a aceptar ninguna invitación que venga de los príncipes.

Hoy están de moda los reportajes de “Cisarros” que rompen copas y empujan personas; niños delincuentes (y otros no tan niños) que viven en la frustración de no poder tener lo que la televisión les muestra; que viven con rabia, con odio hacia los invitados que se ríen de sus pretensiones absurdas y los desprecian por no haber heredado la fortuna que ellos disfrutan; y que, finalmente, se autodestruyen en las drogas, pues el odio destruye y ellos están llenos de odio.

Así como el médico competente receta medicamentos para tratar la enfermedad, no los síntomas, el político prudente debe identificar bien el problema para poder recetar la solución correcta. Cuando el caballito de batalla de un candidato es la “mano dura” frente a la delincuencia; cuando le echa la culpa al Gobierno por los Cisarros del país, entonces el político ataca el síntoma e ignora la enfermedad, no entiende que el problema es social. Él, en realidad quiere decir que la solución es no invitar más a los negritos. Pues bien, creer que la solución es más castigo, es pensar sólo en nuestros intereses, es crear una falsa sensación de seguridad, es no pensar en el desgraciado, es excluirlo de la fiesta: es no entender el problema. La justicia de la sanción es necesaria, por supuesto, pero no es suficiente. Como sociedad debemos estar fracasando si nuestros niños pierden su inocencia antes de empezar a ser niños. Si los inocentes odian y tienen como modelo al Cisarro, en algo estamos fallando. ¿Cómo es posible que aquél que es paradigma de inocencia no conciba la posibilidad de una mejor vida? No todos los niños son Cisarros, pero sí parecen haber más niños como Cisarro. ¿Vamos a tirar la toalla?

Antes de Bielsa, nadie daba un peso por los muchachos de la selección chilena. Ahora, Chile le disputa a Brasil el primer puesto en las clasificatorias al mundial de fútbol y en el equipo no hay ningún Robinho. Bastó que una persona -aunque no cualquier persona- creyera en ellos, que les dijera que con esfuerzo ellos podían hacer lo que los demás decían que no podían, para lograr lo que parecía imposible: salir del último lugar de las clasificatorias pasadas para disputar el primero era algo que nadie veía posible y sí, puede que no lo logremos al final, pero ahora todos creemos… Iniciativas como las orquestas juveniles apuntan en la dirección correcta y funcionan porque identifican que la causa del problema es, lisa y llanamente, falta de amor. Si ni el Presidente va a creer en los marginados, ¿por qué ellos van a tener que creer en sí mismos? Si el mensaje que los políticos, los medios y la ciudadanía envía es más exclusión, ¿qué motivo pueden tener para aceptar nuestra invitación a la fiesta? En ese contexto, es más atractivo empujar y romper copas, mejor ser como el Cisarro.

La caridad a la que todo cristiano está obligado no se agota en la invitación a la fiesta. Amar al prójimo exige ver al otro como a un hermano y no como a un pájaro al que se le arrojan migajas en la plaza. Amar al hermano exige integrarlo a la comunidad, nuestra familia, comprenderlo en sus miserias, dar consuelo a sus penas porque nos duele su dolor y prestar ayuda entendiendo algo que a todo hombre bien criado le enseñan desde chiquitito: que la familia está primero.

Felipe Ibarra, Muévete Chile

Gobierno y playas nudistas

Viernes, Febrero 13th, 2009

playa nudistaTVN (24 horas) nos ha entrevistado para conocer nuestra opinión sobre la noticia relativa a las obras que emprendería el Gobierno para facilitar el acceso a playas nudistas. He aquí algunas reflexiones sobre el tema:

La impudicia es un mal moral.

Desde un punto de vista antropológico, es natural que toda persona sienta aprecio por su intimidad y que, por lo tanto, la proteja. Puesto que la intimidad es el mundo interior de todo ser humano, quien se aprecia a sí mismo necesariamente aprecia su intimidad: no se regala a cualquiera lo que se tiene por preciado. Esa es la razón por la que tenemos secretos y un mundo privado que elegimos compartir sólo con algunos. Esa es también la razón por la que sentimos vergüenza cuando alguien revela nuestros secretos sin nuestro consentimiento. El pudor es la herramienta natural que protege nuestra intimidad y demuestra que ese mundo interior tiene valor. Por lo tanto, es un bien para el sujeto; y carecer de este bien, es un mal. Es propio de las personas el sentir, en ocasiones, vergüenza.

¿Se debe sentir pudor en la exposición del propio cuerpo?

El hombre está constituido por una realidad a la vez espiritual y corporal: somos alma y cuerpo. Nuestra realidad espiritual se expresa a través de la corporal: expresamos nuestras ideas y sentimientos a través del lenguaje y del cuerpo. Aunque usamos nuestro cuerpo para expresar lo que somos, no podemos afirmar que el cuerpo es mero instrumento, pues también SOMOS nuestro CUERPO, y así como no es sano mostrar a todos todo lo que somos, tampoco lo es mostrar a todos todo nuestro cuerpo. El cuerpo también expresa: gestualizamos nuestros pensamientos y emociones, sonreímos cuando nos sentimos felices, nos sonrojamos cuando nos avergonzamos, etc. Cuando se descubre algo que los demás no deben saber, tratamos de ocultarlo, y esto se refleja en nuestro cuerpo (por eso, el mentiroso desvía la mirada y el delincuente se tapa el rostro). Esto nos demuestra que el cuerpo también tiene un espacio propio de intimidad, el que merece aprecio y protección. La privacidad, que es tanto del alma como del cuerpo, se abre sólo para algunos, a quienes se les regala una parte de ella (por eso, la intimidad más perfecta se da dentro del matrimonio, pues ahí lo que se regala no es una parte, es el todo: comunidad de vida). No respetar lo que es por naturaleza privado (recordemos que el pudor nos revela qué es lo privado) implica no respetarse a sí mismo.

Los promotores del nudismo argumentan que “el ir desnudos es la cosa más natural”, pero también es de lo más natural defecar o aparearse, cosas que -por ahora- a nadie se le ocurre hacer ante los demás, como lo hacen los animales. El respeto al derecho de la propia intimidad y a la de los demás, son conquistas del progreso racional. Lo otro, es regresar a las cavernas.

El pudor bien entendido es algo positivo (y no represivo) que me lleva a guardar lo más íntimo para la persona amada, es un bien que merece ser protegido con independencia de la mera subjetividad de la persona cuya intimidad se daña. (p.e. es bueno que el estado promueva y proteja la intimidad a través de una vivienda digna, donde no todos te vean o te escuchen).

No se tiene propiedad sobre el propio cuerpo.

Hay quienes argumentan que sería lícito mostrar todo el cuerpo a cualquiera, pues el cuerpo sería propiedad de uno mismo y es legítimo que cada quien elija cómo disponer de lo suyo cuando esa disposición no molesta a nadie (como sería el caso de una playa cerrada donde se practica el nudismo). Sin embargo, el argumento es errado. El mismo apoya todo su peso en el supuesto falso de que se tiene un derecho de propiedad sobre el cuerpo. Como el cuerpo ES la persona, éste no puede ser un objeto (que es aquello sobre lo cual se puede tener un título de propiedad) ni recibir el tratamiento de tal. La persona es siempre SUJETO y el cuerpo es la misma persona, única e irrepetible. Por lo tanto, no merece el tratamiento de una cosa que pueda ser vendida, arrendada o destruida. Tratar el propio cuerpo como si se tuviera propiedad sobre él -como si éste fuera un objeto- constituye un atentado sobre sí mismo, pues implica necesariamente una cosificación del individuo. La exhibición impúdica (sin pudor) es más propia de los animales y objetos que se muestran en las vitrinas que de los sujetos. Por esa razón, a los esclavos se les exhibía en el mercado: se les consideraba objetos, no sujetos.

La autoridad ha actuado contra el bien común.

Un lector perspicaz podría observar que, aun concediendo todo lo anterior, la acción de la autoridad no sería ilícita en este caso pues es sano que los ciudadanos gocen de espacios de autonomía, aun cuando en el ejercicio de ella se hagan daño o se pongan en riesgo a sí mismos y no a otros (como lo es en el caso de permitir que los ciudadanos fumen o beban), pues la ley no debe reprimir todos los vicios, sino sólo algunos: aquellos que son injustos y producen un daño al bien común.

Pues bien, no debe olvidarse que este importante principio de justicia política deriva del principio de tolerancia del mal (la autoridad que tiene la competencia y la capacidad de hecho de evitar un mal moral, puede –y a veces debe- tolerarlo siempre que de la tolerancia se siga un bien mayor o se evite un mal mayor que el que se sigue de la conducta viciada). La autoridad puede TOLERAR (i.e., soportar con paciencia) un mal, mas no puede PROMOVERLO mediante actos positivos, pues sus decisiones públicas tienen como fin el bien de la comunidad que tiene a su cargo. En este caso, el Gobierno no está absteniéndose de intervenir, sino que está actuando a favor de una propuesta que cosifica al individuo, mejorando los accesos de una playa nudista, cuando en la actualidad hay muchas otras playas que necesitan con urgencia mejorar sus propios accesos. ¿Es justo que el dinero de los contribuyentes vaya en ayuda del nudista que quiere bajar a su playa y no en ayuda de la abuelita que quiere bajar a tomar el sol con su familia en una playa común y corriente? Es evidente el sesgo ideológico que hay detrás de esta jerarquización de prioridades. Nosotros no tenemos por qué soportarlo.

Escrito por: Felipe Ibarra

¿Existe el “derecho al hijo”?

Jueves, Septiembre 4th, 2008

guagua de probetaGrandes avances en la investigación biomédica permiten al hombre tener diversos medios terapéuticos para intervenir en los mecanismos de la procreación. Sin embargo, Dios ha confiado al hombre el don de la vida y le exige tomar conciencia de su inestimable valor y lo tome con responsabilidad.

“Ellas eligen al donante de su hijo de un catálogo. Ahí encuentran las características del donante como la raza, altura, pelo, color de ojos, religión y hobbies de las distintas alternativas de padre.”

Al reflexionar sobre este tema no puedo dejar de pensar en esas mujeres que protestan pidiendo píldora del día después, legalización del aborto, sexualidad segura, igualdad con los hombres, y un sin fin de medidas que buscan “bloquear” la fertilidad. ¿Es esto un “cara y sello” de la sociedad actual, o son las mismas mujeres que al paso de los años se sienten llamadas a la maternidad?

A lo largo de los años se ha visto un cambio en nuestra sociedad, que ha llevado a una perdida de la identidad femenina y masculina,  cambio de la estructura familiar, las que, entre otras causas,  llevan a buscar medidas, distintas a las naturales, para ser padres. Como respuesta a este fenómeno en 1987 el Cardenal Ratzinger escribe ”Donum vitae” sobre el respeto de la vida humana naciente y la divinidad de la procreación, en la cual califica como “moralmente injustificable”, la fecundación artificial de una mujer no casada, soltera, viuda, sea quien sea el donador.

La tradición de la iglesia y la reflexión antropológica reconocen en el matrimonio y en su unidad indisoluble el único lugar digno de una procreación verdaderamente responsable. La fecundación artificial heterologa es contraria a la unidad del matrimonio, a la dignidad de los esposos, a la vocación propia de los padres y al derecho de los hijos a ser concebidos y traídos al mundo en el matrimonio y por el matrimonio.

La intervención de la iglesia se inspira en el amor que debe al hombre, al que ayuda a reconocer y a respetar sus derechos y sus deberes. Es cada vez más urgente la necesidad de tomar en cuenta las intervenciones de la Iglesia, la  cual  está al servicio de la civilización del amor y de la vida.

Paola González, Muevetechile.org