Tiempo atrás, hubo en Chile un gran hombre que motivaba, especialmente a los jóvenes, a ser activos en la construcción de un orden social más justo, libre y fraterno. Su voz era una constante campana que a muchos despertó de la indiferencia y la omisión. La política era una de las dimensiones laicas de donde él animaba a participar para realizar efectivamente los cambios reales requeridos a la luz de Cristo. Decía el Padre Hurtado a los políticos: “Muchos van a la política para brillar, para surgir, para destacarse. ¡ Motivos pobres !

Otros, para defender intereses de un gremio obrero o capitalista, o lo que es más triste todavía, puramente personales: para disfrutar de una influencia que se puede hacer pagar. ¡ Motivo indigno y bochornoso !

Otros van a defender intereses de su partido ¡ Motivo justo, pero insuficiente!, porque sobre los intereses del partido están los intereses nacionales…

Otros, Dios quiera que sean muchos, van a la política para servir al país… A los políticos quisiéramos los simples ciudadanos, verlos de cabeza en los intereses de la patria, estudiando con pasión los medios para hacerla progresar, de solucionar sus hondos problemas. La política tiene una función social, y precisamente porque los políticos están más altamente colocados, porque tienen una labor directiva, de ellos ha de venir al país un ejemplo de moralidad privada y pública, de honradez, de sobriedad de vida, de trabajo, de consagración al bienestar nacional. \” (P. ALBERTO HURTADO \”Mensaje a los jóvenes\”).

Actuales palabras a mantener vivas siempre en nuestras mentes y corazones.

Enrique Van Rysselberghe Herrera
Concejal
Ilustre Municipalidad de Concepción

Una Respuesta a “A la política… ¿ Por qué?”

  1. Selena Silberglanz dice:

    Sr. Van Rysselberghe,

    Ojalá vuelva a haber políticos como Konrad Adenauer… el hombre que lideró el nacimiento de la República Federal Alemana en 1949, con la miseria que trajo la guerra y los soviets al lado oriental…

    Muchos saludos,
    Selena

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