Leyendo un excelente artículo de José Miguel Ibañez me quedan claras dos cosas:

1. En Chile debe haber unos 3.200 abortos clandestinos y no 160.000 como nos tratan de engañar.

“Los pro aborto nos dicen que en Chile esos abortos ocultos son 160.000, cifra absolutamente descabellada y terrorífica, inventada a favor de su legalización, ya que esa cantidad de intervenciones con seguridades sanitarias mínimas sería su argumento para convertirlas en higiénicas, baratas y seguras al amparo de la ley y en clínicas u hospitales públicos. Pero si en Chile hubiera esos 160.000 abortos clandestinos al año, la mortandad materna por esta razón sería altísima, y de hecho no lo es en absoluto. En los Estados Unidos de 1970, esa cifra de muertes fue multiplicada por ¡50! en los medios de comunicación manejados por Nathanson y Cía.: de 200 y tantos se convirtió en 10.000. ¡Había que legalizar esa quirurgia, así fuera por mentiras repetidas hasta el cansancio y por campaña del terror!”

2. Tratan de lavarnos el cerebro convenciendo al país de que quienes se oponen a la ley de aborto son sólo las jerarquías católicas y cuando ya no tienen argumentos salen con que nada tiene que ver el tema médico con el religioso.

“Hipócrates -griego del siglo V antes de Cristo, padre de la medicina occidental, pagano dotado de conciencia ética..- sabía que abortar es un delito contra la vida humana, y seguramente intuyó sus agravantes como homicidio: lo practica la madre, que es la fuente de la vida; se realiza en el propio santuario de la vida, que es su matriz; y su víctima es la más inocente de cuantas podamos imaginar, el nonato”.

Recomiendo el artículo completo aquí.

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