sueldo.jpgUn sueldo ético, no es un tema legal o un tema reglamentario, ni siquiera un tema empresarial o sindical, es un tema de connotación moral que tiene como fundamento el que la persona es el centro de la economía.

Mucho más importante que los productos, hechos con el fruto del trabajo, son las personas que laboran y que hacen posible estos productos. La persona siempre debe prevalecer sobre las finanzas, sobre el dinero, sobre los productos, sobre la tecnología.

La economía y la política fueron hechas para las personas y no viceversa. Igualmente, el mercado no puede ser para que las personas se inmolen en aras del mercado; el mercado debe servir a las personas y las personas deben tener la prioridad que tienen como los ejes de la vida social y como el centro de la vida política.

Vivir mejor sólo será posible mediante la obra de una generación que aprenda a construir los acuerdos necesarios para acabar con las enormes desigualdades e injusticias que subsisten en nuestro país. En esta obra es indispensable la participación de los trabajadores, organizados de manera libre y democrática.

El combate contra la pobreza se gana a base de empleo, de empleo decente, de empleo digno, de empleo productivo y competitivo, de empleo bien remunerado.

Así, el desarrollo integral de nuestro país se logra cuando se tiene en el centro de acción a los derechos humanos y a las personas, todo ello sólo puede tener como base de sustentación en el largo plazo al empleo decente, puesto que el empleo es el factor fundamental de la cohesión social.

Quien pudiendo pagar más del salario mínimo no lo hace, no está actuando con justicia y le hace un daño a nuestro país. Necesitamos crecer en justicia, equidad, competitividad y empleo digno, solo así tendremos paz social.

Salvador Salazar D.

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